Más de dos horas (2 cds) de rock espacial con Richard Pinhas (en la guitarra y electrónica), Jerome Schmidt en la computadora portátil, el batería Antoine Paganotti (Magma) y ex miembros Heldon, Didier Batard (bajo), Patrick Gauthier (minimoog) y Alain Renaud (guitarra), Así como Chuck Oken, Jr. (Djam Karet) en sintetizadores y Philipe Simon en el violín en una pista cada uno.
Obra comparable a Tranzition pero con más batería. No se incluye en el cd 1 un vídeo QuickTime de 14 minutos con imágenes de Richard y Jerome en la gira norteamericana de 2004.
Richard Pinhas, guitarrista-sintetista y uno de los pioneros de la música electrónica francesa de vanguardia que dio mucho que hablar en los años 70 y 80, ya sea en su carrera en solitario o como parte del grupo progresivo Heldon. Creó su propio estilo creando escuela, siendo uno de sus alumnos más aventajados en la actualidad aunque por supuesto salvando las distancias, el grupo Lightwave.
Siempre ha tenido ganas de colaborar con sus colegas músicos, en ese sentido podríamos citar a Pascal Comelade, Ose, Patrick Gauthier, Metal Urbaine, y en los últimos tiempos Merzbow.
Sus primeros trabajos los firmaba como Heldon y este que presentamos es su cuarto trabajo que firma con su nombre. La edición original en vinilo data de 1980 por Pulse Records pero hay muchas reediciones y ésta en concreto es de Cuneiform Records en 1991 en formato cd. Algunos temas son desenfrenados con guitarra y sintetizadores en la onda Fripp/Eno, algunos exclusivamente con teclados y otros realizados por primera vez con ordenador (E-MU y PPG). Colaboran en los temas Patrick Gauthier, Auger, Georges Grunblatt, Didier Batard, etc.
Desde luego un disco que no tiene desperdicio y ripeado de mi colección para que todo el mundo lo pueda disfrutar.
En el 2011 publicó su último disco junto al japonés que se dedica al noise, Merzbow.
Después de los cortos temas de su anterior trabajo Miniatures, vuelve a la carga con este disco. Cuatro largos temas repletos de atmósferas sombrías y espeluznantes. Los grabó en su Studio Nekropolis de Munich entre 1988 y 1989 y casualmente es el primer álbum editado fuera de Europa, nada más y nada menos que por el sello estadounidense de Maryland, Cuneiform Records. Por supuesto todo el artwork es obra de Frohmader.